¿POR QUÉ TE ENOJAS CUANDO ESTÁS HAMBRIENTO?

Sí, el enojo por hambre es una cosa muy real, pero demasiado puede indicar que algo está mal.


Si la necesidad de una galleta te convierte en un monstruo, puedes sufrir de “mal humor por hambre”.

Esto es cuando un estómago vacío afecta tu disposición, a menudo resultando en irritabilidad, cambios de humor y gritos involuntarios a tu esposa.

La nutrióloga Whitney Bevins, asegura que puedes echarle la culpa en gran medida, por este molesto estado de ánimo, a una baja en el nivel de glucosa en la sangre. "Es una respuesta al estrés", agrega. La glucosa es el combustible preferido de tu cerebro. Cuando tu cerebro detecta que los suministros de glucosa se están agotando, comienza a sacudirse.

Esta es la razón por la que un bocadillo puede curar al instante el mal humor por hambre (aunque tu matrimonio puede ser más difícil de arreglar). Ingerir alimentos inicia el proceso de restauración de la glucosa en tu cuerpo.

Sufrir ocasionalmente de este problema es normal, pero tener mal humor por hambre todos los días no, indica la doctora Catherine Shanahan, directora del programa de la nutrición profesional de los Lakers de los Ángeles y autora de Deep Nutrition.

"Sufrir de esto todos los días podría significar que tienes un problema metabólico", explica. "No debería ser tan difícil para tu cuerpo proporcionar energía a tu cerebro".

Si padeces de mal humor por hambre frecuentemente, tu cerebro puede estar sufriendo de una adicción al azúcar, dice Shanahan. Mientras más carbohidratos simples (azúcar, harinas procesadas) comas, tu cuerpo te los pedirá más como combustible. 

Sin embargo, tu cuerpo debe poder funcionar con distintos combustibles para ser más eficiente, dice Shanahan.

Shanahan sugiere restringir los carbohidratos para promover la metabolización de la grasa. "Cuanto más se requiera la grasa para combustible, tu cuerpo producirá más las enzimas necesarias para descomponerla", indica. Con el tiempo, el proceso se volverá más sencillo.

Un buen momento para empezar: el desayuno. Comer un plato de cereal o un rollo de canela, es como empujarse pura glucosa. Peor aún, te prepara para un día de dependencia a los carbohidratos. Cambia el cereal azucarado por los huevos revueltos con verduras y comenzarás tu día quemando grasa y proteínas y drásticamente reducirás el riesgo de sufrir de mal humor por hambre.

Asimismo, mantén los bocadillos dulces al mínimo durante el día. En su lugar, come mantequilla de maní y un plátano, o queso y galletas saladas -opciones que tienen algunos carbohidratos, pero también contienen grasas y proteínas, que al digerirlos más lentamente, ayudas a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre.

Por último, Bevins dice que una de las claves para luchar contra el mal humor por hambre es aprender a darse cuenta cuando estás legítimamente enojado y cuando tu cerebro te está engañando para que te sientas así. Si tu insoportable estado de ánimo es provocado por lo segundo, resístete a morder a tu pareja. En lugar de eso, come un bocadillo con proteínas.

Tus estómago, cerebro y seres queridos te lo agradecerán.
Toca Aquí y Después Cierra -> (X)
ChichiNalgoPiernudas & Porno
Free porn videos Free porn videos Free porn videos

ChichiNalgoPiernudas sin fines de LUCRO. Si te gusta el CONTENIDO y gustas, APÓYANOS con un DONATIVO. Buen Día
Free porn videos Free porn videos Free porn videos
Share on Google Plus