DESATA su LUJURIA

Que sus inhibiciones no te desanimen. Aquí estrategias con las que ambos salen ganando. Liberarás a la tigresa que habita en ella.

Piensa en un continuo: por un lado están los victorianos, quienes usaban anillos para el pene y evitar así que los jóvenes se masturbaran, y por otro lado están los chimpancés bonobo, que suavizan las interacciones sociales con sexo desenfrenado. ¿Dónde colocarías a tu pareja en este continuo: victoriana o bonobo? Si quieres quitarle la correa a su bestia interior, es hora de averiguar cuáles son sus inhibiciones y complejos, y cómo superarlos. Esperemos que la próxima vez que haya un enfrentamiento por la última rebanada de pizza, ella lo resuelva como lo hacen los bonobo.



1 No le gusta su cuerpo
"Cientos de miles de mujeres tienen problemas con su imagen corporal", asegura la doctora Claire Rocklife-Fidler, terapeuta privada psicosexual en Cape Town. Y los medios son en gran parte los culpables. Ve cualquier película, revista o periódico y notarás que están repletos de mujeres extremadamente hermosas. Todos sabemos que esas fotos son el resultado de una buena luz, retoques y otros trucos propios del negocio, pero en un nivel subliminal muchas mujeres creen que no están a la altura. Como resultado, se sienten inhibidas para quitarse la ropa y abusar de tu cuerpo de la manera que te gusta.
Estrategia Haz que se sienta bien consigo misma de manera que ella pueda relajarse hacia la intimidad, aconseja Rockliffe-Fidler. Esto no se trata solamente de que le digas que se ve bien, sino que también debes demostrarle que te sientes atraído hacia ella, y no sólo cuando están teniendo sexo. Prueba con un buen chiflido de lobo cuando ella entre a la habitación o mantén contacto visual durante una conversación mientras le acomodas el cabello suelto detrás de su oreja.
Recompensa Si está cómoda en su piel, no tendrá que sumir la panza cuando está encima de ti, ni tendrá que encogerse cuando lo hacen de perrito.
Consejo especial Si está demasiado consciente de sí misma cuando está desnuda, hazlo con algo de su ropa puesta. Es salvajemente sexy subirle la falda lo suficientemente arriba o masajear sus senos cuando todavía tiene puesto el sostén.

2 Odia dar sexo oral
Si no le gusta proporcionar sexo oral, posiblemente le disguste la apariencia y el sabor del semen o teme que tu pene estimulará su reflejo faríngeo, explica el doctor David Delvin, terapeuta sexual y autor de The Good Sex Guide.
Estrategia El problema no se resolverá con empujar su cabeza hacia abajo cuando tienen sexo, ni tampoco hacer demasiado escándalo al respecto. Hablen acerca de cualquier concepto equivocado que ella pueda tener, pues muchas mujeres no están familiarizadas con el pene y sus ritmos cotidianos. Deja que entable amistad con tu amigo cuando está descansando. Deambula desnudo o deja que te vea en la regadera, no sólo cuando quiere salir a jugar.
Recompensa No quedará embarazada.
Consejo especial Si finalmente hace el viaje hacia allá abajo, asegúrate de recompensar su esfuerzo con gemidos de agradecimiento.

3 No quiere cumplir fantasías
Podrá ser muy fácil para ti idear una fantasía diferente para cada día de la semana, pero para ella podría ser más complicado armar su biblioteca erótica. El doctor Andrew Stanway, clínico y autor de The Joy of Sexual Fantasy, dice que muchas personas, especialmente mujeres, se sienten culpables por sus fantasías sexuales. Pero eso no significa que no las tengan; solamente quiere decir que su imaginación las purifica y empaca de manera que las puedan aceptar. ¿Qué fantasías tienen las mujeres con demasiado sentimiento de culpa? Ser dominadas por un hombre que las vea irresistibles, explica Stanway. Sus fantasías tienden a involucrar amantes sin rostro y son generalmente menos vívidas que las de las mujeres cuyo nivel de culpa es inferior.
Estrategia Deja que lea las fantasías sexuales de otras mujeres. Prueba con What Turns Us On?, de Iris y Steven Finz, Women on Top, por Nancy Friday o Sex Fantasies By Women For Women, de Lisa Sussman.
Recompensa La fantasía es un gran auxiliar en el sexo. Quizá ella se imagine unas buenas nalgadas o un trío, lo que sea que la encienda funciona hacia su excitación durante el juego previo al sexo y la penetración, explica Stanway.
Consejo especial Nancy Friday, autora de una gran variedad de libros sobre la fantasía, tanto masculina como femenina, aconseja que no le preguntes a ella directamente si tiene fantasías, pues lo más probable es que la respuesta sea "no lo sé", o "no". Lo mejor es hacer un comentario más generalizado, tal como, "aparentemente las mujeres tienden a fantasear que los hombres con quienes tienen sexo no tienen rostro". Después pregúntale si está de acuerdo con esto. Ya has comenzado una discusión sobre el tema. Para oreja.

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