Confesar o No una INFIDELIDAD

Descubre cuándo debes decir la verdad y cuándo debes quedarte callado.

Cometiste un error y ahora tienes este dilema: ¿cierras la boca o confiesas la infidelidad? Es un tema complejo que no tiene una solución que les funcione a todos.

“No existen reglas universales sobre confesar una infidelidad”, indica Michele Weiner-Davis, terapeuta marital en Colorado. “Para algunas parejas, la verdad puede ayudarles a comenzar a sanar de manera honesta y abierta”.

Sin embargo, en otros casos, puede llevar a dolorosas rupturas, explica.

Aquí, algunos consejeros maritales explican cómo determinar qué curso de acción tomar -y cómo minimizar el daño para tanto para ti, como para tu pareja.

CUÁNDO DEBES CONFESAR QUE FUISTE INFIEL
Un simple momento de debilidad es una cosa. Pero una aventura a largo plazo -especialmente una en la que comienzas a sentir algo por la persona- necesita ser discutida con tu pareja, indica Weiner-Davis.

Pregúntate lo siguiente, sugiere la doctora Tammy Nelson, terapeuta y autora de The New Monogamy: Redefining Your Relatioship After Infidelity.

¿Piensas en esta mujer todo el día y le cuentas todo lo que te ocurrió desde el momento en que la dejaste? ¿Te escabulles para llamarla o escribirle? ¿Fantaseas con dejar a tu pareja para estar con ella?

Si respondiste sí a las tres preguntas, probablemente estás involucrado en una “infidelidad emocional”, agrega Nelson.

Confesar es crucial si estás interesado en alguien más que tu pareja, indica.

Esto se debe a que tu aventura puede ser indicador que otros elementos -intimidad sexual u otros tipos de cercanía, por ejemplo- están faltando en tu relación actual y tienen que arreglarlos si quieren que su relación perdure.

También debes decir la verdad si tu pareja comienza a sospechar y te lo pregunta directamente.

Mentir al respecto -y hacerla sentir como si estuviera loca- se llama 'hacer luz de gas', explica Nelson. Y es especialmente dañino para ella debido a que puede empezar a dudar de su propia percepción.

Y si lo haces, puede que estés cruzando a un punto del que puede resultar muy difícil regresar a largo plazo, dice Nelson.

La buena noticia, si confiesas, tu relación puede beneficiarse: la probabilidad de divorciarse de individuos casados que admitieron su infidelidad a su esposa, se redujo tres veces en comparación con quienes mantuvieron el secreto, según un estudio de UCLA y de la Universidad de Washington.

CUANDO NO DEBES CONFESAR QUE FUISTE INFIEL
Hay algunos casos específicos en donde puede ser sabio mantener tu transgresión en secreto, indica Weiner-Davis.

Analiza este escenario.

¿Tu infidelidad fue un incidente aislado? ¿Utilizaste protección durante el sexo? ¿Te sientes completamente arrepentido al respecto? ¿Serías capaz de controlarte si la misma oportunidad se te presentara de nuevo?

Si contestaste sí a todas las preguntas, te irá mejor si mantienes la boca -y el cierre de tus pantalones- cerrados.

En estos casos, descargar tu culpa en tu pareja puede ser más egoísmo que consideración: te sentirás mejor al confesar, pero harás que tu pareja tenga que lidiar con la devastadora idea de tu traición, explica Weiner-Davis.

Sin embargo, esto no significa que solo debes enterrar tu indiscreción y olvidarte que sucedió.

Si quieres que tu relación prospere, necesitas atender las razones por las que lo hiciste, para no estar tentado a hacerlo de nuevo.

Si sigues un patrón de engañar y olvidarte de ello, se puede convertir en un ciclo dañino, explica.

“Debes buscar ayuda de un terapeuta para descubrir qué es lo que te hace ser infiel”, agrega. “Puede que así puedas procesar tus decisiones y seguir adelante sin tener que compartir la información”.

CÓMO DECIRLE A TU PAREJA QUE FUISTE INFIEL
Si decides que debes decir la verdad, hazlo de la manera menos dolorosa.

Regla número uno: enfócate en tu error, no en los de ella.

“En las primeras fases de este tipo de pláticas, cualquier cosa que digas que suene a justificación por lo que hiciste la hará sentir vergüenza y enojo”, explica Jim Walkup, terapeuta en la ciudad de Nueva York.

Evita cualquier acusación como “nunca tienes tiempo de verme” o “casi nunca tenemos sexo”.

En vez de esto, aborda el tema con declaraciones como “necesito confesarlo porque quiero reconstruir la confianza” o “reconozco que cometí un error”, sugiere.

Tengan la conversación en casa, sin alcohol -tomar puede intensificar las emociones de ambos, explica Walkup.

Prepárate para compartir más información de la que tenías en mente.

“Si ella quiere conocer detalles que a ti te puedan parecer demasiado personales, pregúntale si en verdad quiere saberlos”, dice Nelson. “Pero respetara lo suficiente para decirle que se merece la verdad y que no le vas a esconder nada”.

Esto no significa que tengas que darle todos los detalles, advierte Nelson -explicarle cómo se compara el sexo oral de la otra mujer al suyo, por ejemplo, sería demasiado insensible.

Además, no esperes que el duro momento termine una vez que confieses tu infidelidad.

El proceso de una pareja para superar esto puede tardar hasta dos años, indica Walkup.

Durante este tiempo, la clave es la paciencia: ella puede que experimente regresiones en las que recuerde tu infidelidad -por ejemplo, caminar junto a un restaurante en la que tú y la otra mujer cenaron- y seguir mencionándolo incluso cuando tú pensaste que ya lo había superado.

Escúchala sin enojarte, indica.

Un consejero matrimonial es vital: hacer el compromiso de ver un terapeuta con ella reafirma la confianza debido a que demuestra tu compromiso con ella y con ustedes como equipo, concluye Walkup.
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